sábado, 21 de enero de 2017

CAMBIOS DE PARADIGMA EN AGROECOLOGÍA


ACOMPAÑAMIENTO VERSUS SEGUIMIENTO O ASISTENCIA TECNICA.

Acompañar es una palabra que evoca la sensación de estar cerca, con un propósito, una misión específica y especial de apoyar, gestionar y canalizar las necesidades, dificultades del acompañado; además de potencializar sus habilidades y destrezas en beneficio del Proyecto planteado o la tarea., observar, describir, socializar y gerenciar procesos para el desarrollo.
La conceptualización expuesta define la línea de acción teórica que se propone en la investigación sobre el acompañamiento versus seguimiento. El acompañamiento y el seguimiento se convierten en un eje facilitador de experiencias agroecológicas recuperadas con los campesinos; de esta manera, las visitas y las observaciones a los campos son técnicas para posibilitar el crecimiento personal y profesional del equipo de investigadores, para reflexionar y analizar la práctica agroecológica desde una visión planificadora.

Para desarrollar esta estrategia de acompañamiento se hace necesario construir en colectivo una organización en base a los procesos que se generan a partir de la misma: 

1) Formar los equipos de gestión y de acompañamiento cooperativo, capacitarlos para la implementación de la estrategia de acompañamiento en el campo.
2) Establecer los equipos de facilitadores por grado o por nivel según el tipo de espacio a trabajar
3) Crear los espacios y propósitos de los encuentros; sesiones de trabajo en los equipos.
4) Discutir con las y los facilitadores su visión del acompañamiento y la fundamentación que sustenta el proyecto.
5) Construir un cronograma con el conocimiento de todos, de cuándo y para qué serán observados las y los facilitadores.

Teniendo en cuenta que, todos son capaces de aportar ideas, experiencias y elementos de discusión; se hace necesario resaltar que la persona es digna de aprecio, aceptación y confianza; por tanto, el facilitador y acompañantes conviven en un plano de horizontalidad, con los mismos derechos y deberes, donde todos aprenden de todos, donde se reconocen y, sobre todo, se respetan las habilidades, actitudes, conocimientos y las experiencias de cada sujeto.
La extensión agrícola se ha venido a constituir, en varios y distintos procesos de adiestramiento, entrenamiento y capacitación de los productores del campo y de las poblaciones rurales. Procesos, que mantenían un claro objetivo como era modernizar el cúmulo de relaciones sociales y de producción que se debían incorporar en las sociedades agrarias.

Todas las propuestas de extensión-modernización que también incluyen asesoramiento; asistencia técnica y transferencia de tecnologías para las nuevas actividades rurales se ajustan a una determinada concepción del desarrollo rural, en el que se pretende mejorar el nivel de vida de la población, a través de procesos de participación local y mediante el uso de los recursos limitados y propios.
La modernización parte de las nuevas propuestas tecnológicas que se incorporan a las distintas actividades agroecológicas buscando aumentar la producción y la productividad, con ello los ingresos de los productores para así mejorar su nivel de vida. Se concibe la extensión agrícola como un proceso de instrucción y de formación; el cual, articulado a los éxitos productivos y al incremento de las ganancias, tienden a generar cambios de conducta perfectamente compatibles con las propuestas de la modernidad.

Varias acciones se pueden destacar en la definición anterior permitiendo diferenciar tres tipos históricos de desarrollo rural: desarrollo comunitario; desarrollo rural integrado y el actual desarrollo rural sustentable.

El concepto de extensión agroecológica, actualmente descritos como seguimiento, consiste principalmente en potenciar esquemas de desarrollo rural sustentable teniendo como objetivo el mejorar los niveles de vida de las poblaciones locales y no específicamente el crecimiento económico. Para ello se debe promover, estimular y consolidar simultáneamente procesos productivos con actividades económicas sociales y solidarias de base territorial, descentralizados y con el fuerte componente de participación local, el cual movilice a los productores en la persecución de su bienestar mediante la utilización racional de sus recursos propios, humanos y materiales.
Es importante destacar que la propuesta de seguimiento agroecológica en el desarrollo rural sustentable debe rescatar y destacar los componentes o elementos de resistencia locales a los procesos de modernización anteriormente señalados. El dialogo de saberes se revindica, para valorar los distintos esquemas que bien florecen desde la propia identidad local en los sistemas sociales y de producción.

La agroecología, como manejo de los recursos naturales para el diseño de métodos de desarrollo endógeno, necesita utilizar en la mayor medida posible los elementos de resistencia específicos de cada entidad local. La manera más eficaz de realizar esta tarea consiste en la potenciación de las formas de acción colectiva que poseen un potencial transformador. No se trata de llevar soluciones a la localidad, sino de acompañar los procesos de transformación existentes en una dinámica participativa como elemento metodológico y teórico según Sevilla Guzmán y González de Molina (1993).
Presenta, para su evaluación algunas premisas, que deberían incluir una propuesta de promoción para la producción y seguimiento agroecológico:

  • Participación: Para generar elementos en el diseño de métodos de desarrollo endógeno desde el contexto de la estrategia agroecológica.
  •  Autogestión: Se valora como el trabajo aportado, lo que constituye la fuerza laboral del poder de decidir a través de las reglas democráticas de participación.
  • Trabajo asociado: Se entiende por el régimen de disciplina social, deberes y derechos ambientales colectivamente asumidos con respecto a la gestión productiva.
  • Autonomía: Las nuevas organizaciones sociales de producción deben comprender el derecho de dirigir y de decidir las relaciones laborales en proporción al trabajo aportado.
  • Armonía: La racionalidad en el uso de los recursos naturales locales proporcionan una armonía entre el mantenimiento o aumento de la calidad de vida y en el desarrollo humano allí implícito orientado al bienestar colectivo y a la complementariedad de acciones entre productores.
  • Aplicación de técnicas agroecológicas: El desarrollo participativo de las técnicas agroecológicas permite fortalecer la capacidad local de experimentación de los productores con los recursos naturales y base material específicos de su agro-ecosistema.
  • Innovación: Crear y evaluar tecnologías autóctonas, articuladas con tecnologías externas que, mediante su ensayo y adaptación, permitan ser incorporadas al acervo cultural de los saberes y del ingenio represado entre nuestros campesinos propios de sus sistemas productivos. Se trata de no seguir con las prácticas modernizante e industrializadas introduciendo prácticas y fuentes de degradación ambiental.
  • Integralidad: Referido al manejo de los recursos naturales. La agricultura, agroforestería, ganadería y silvicultura deben aplicarse al conjunto de las potencialidades de aprovechamiento de los distintos recursos existentes en la zona. Deben buscarse el establecimiento de actividades económicas socioculturales que abarquen el mayor número de nuevos sectores para la economía social y solidaria incrementando el beneficio y bienestar de la comunidad. Núñez, (2008).
La metodología agroecológica parte de los procesos productivos locales, lo que implica que sus contenidos siempre se deben contextualizar siendo flexibles, naciendo de la realidad social-productiva, y no de esquemas rígidos, cerrados, definidos a priori, impuestos, estandarizados; de allí que, los sistemas agroecológicos son diversos; descentralizados y adaptados a las distintas condiciones agroecológicas. 

El acompañamiento tecno-Gubernamental a las comunidades organizadas a nivel  nacional, es una propuesta desarrollada por el Fondo Intergubernamental para la Descentralización, la cual se ha constituido en una exitosa experiencia de planificación y articulación entre el Poder Popular y el Estado en relación a la búsqueda de alternativas que confronten y superen el actual modelo de economía capitalista. Esta experiencia se basa en un abordaje comunitario que tiene como objetivo principal la transferencia de conocimientos y herramientas tanto políticas, como técnicas para la Formulación y Gestión de Proyectos Socio Productivos con enfoque socialista, fortaleciendo a las comunidades organizadas a través de la creación y organización de empresas de propiedad social directa o comunal que impliquen cambios embrionarios hacia el modelo de producción socialista con orientación endógena.

Desde el punto de vista conceptual la metodología está concebida en el marco de las tres (3) fases fundamentales de todo proyectó Formulación, Ejecución y Seguimiento, desarrollándose específicamente de acuerdo a la capacidad y gobernabilidad de la institución las fase de Formulación, dentro de la cual se constituyeron tres acciones generales de acompañamiento:
1.­Identificación y Priorización (Pre­Abordaje).
2.­Abordaje Socio­Político(1era avanzada).
3.­Abordaje Técno­Político (2da avanzada).

Puedo concluir diciendo que, los temas que anteriores sean conversados y debatidos el mayor número de veces por los nuevos cuadros; promotores, acompañadores y seguidores agroecológicos que vayan adquiriendo su formación en el área en mención; además, se sugiere llevar estos temas a las comunidades y valorarlos en el proceso participativo aplicando diferentes metodologías de selección y priorización de variables; de esta manera se enriquecerán los procesos de construcción teórico-metodológicos del que hacer en el acompañamiento y seguimiento desde la agroecología.

Bibliografía

 LIC.FIDEL GAVIDIA
Especialista en Planificación Agroecológica